martes, 6 de diciembre de 2016

Una de suspenso para ver antes de morir: “Tesis”, de Alejandro Amenábar




Por: Alexiel Vidam

Sin duda alguna, puedo decir que una de mis pelas favoritas de suspenso, es Tesis, de Alejandro Amenábar, una película que demuestra que el bajo presupuesto puede ser un pro de la estética, y que una ópera prima se puede llevar tres Premios Goya con todas las de la ley (Mejor película, Mejor guión original y Mejor director novel).

Lo que más me gusta de Tesis, son sus giros argumentales; si tuviese que elegir un elemento a destacar, sería el guión. La historia, para esto, se desarrolla en la facultad de comunicaciones de una universidad (dato curioso: el escenario principal es la Complutense de Madrid, donde estudió el director); Angela (Ana Torrent), la protagonista, está buscando documentación para su tesis, acerca de la violencia audiovisual. Para esto, pide ayuda al “friki” de la facultad: Chema (Fele Martínez), un chico bastante solitario y huraño que colecciona gran cantidad de películas gore, porno, e incluso varias que incluyen escenas de violencia real. “Sin querer queriendo”, ambos descubren una red clandestina de videos snuff (películas en las cuales se graba un asesinato en vivo y luego se comercializa), y un poco por justicia, bastante por morbo, y luego por salvar el propio pellejo, terminan investigando el caso. En el camino, aparecen varios sospechosos, pero el verdadero asesino es descubierto hasta el final. De hecho, la película pone a prueba nuestros nervios variando la atención suspicaz de un personaje a otro, llegando incluso a focalizarla sobre uno de los protagonistas.



En cuanto a los personajes, los más interesantes me parecen Chema y Bosco (Eduardo Noriega), un joven misterioso desde su primera aparición, y uno de los principales sospechosos. Bosco es intimidante a la vez que encantador; su presencia atrae a Angela a la vez que la pone sobre alerta. Él, al igual que el compañero de Angela, son los personajes más redondos, matizados, impredecibles. Uno a ratos no sabe si Bosco está amenazando o simplemente seduciendo a Angela. Por su parte, Chema es un sujeto, de buenas a primeras, impresentable y de actitud agresiva; sin embargo, poco a poco vamos descubriendo en él un lado bastante tierno, que nos lleva a relacionar su actitud hosca con un sentimiento de incomprensión.


Bosco (Eduardo Noriega)

Otro personaje que transmite suspicacia, es el profesor Jorge Castro (Xabier Elorriaga), quien lleva el nombre de un maestro que reprobó a Amenábar en la universidad. Él es profesor de psicología de la comunicación, y genera interés con su look bastante freudiano. Tras la muerte repentina del asesor de tesis de Angela, él asume la posta, y poco a poco sus preguntas inquietantes y su actitud imperativa nos llevan a pensar mal de él.


Jorge Castro (Xabier Elorriaga)

En cuanto al tratamiento estético, como ya lo hemos señalado, Tesis convierte el presupuesto bajo en un arma a su favor. Juega con una atmósfera oscura, decadente y misteriosa. Uno de los escenarios mejor construidos me parece la casa de Chema, completamente tétrica y con decoración estilo gore. En cuanto a las escenas, hay tres que me parecen muy excelentemente logradas: la primera, la de Bosco persiguiendo a Angela por la facultad, una escena que -según palabras del propio director-fue inspirada en las persecuciones de autos de las películas norteamericanas; esta escena combina muy bien el tema de los planos cortos (dando dinamismo a la escena) con la cámara subjetiva (por momentos sentimos que somos nosotros mismos quienes perseguimos a Angela), y la música, que crea la tensión perfecta en la secuencia. Luego, está la escena de Bosco y Angela en el cuarto de ella, cuando están grabando la segunda parte de una entrevista; él se acerca y le pregunta “¿De qué color son mis ojos?”, y nosotros sentimos el juego de peligro y seducción. Finalmente, la escena que más me gusta, es la de Chema y Angela caminando a oscuras por los pasadizos de la videoteca de la facultad; es una escena que realmente provoca miedo, pero de pronto se torna triste, cuando Chema comienza a contarle un cuento a Angela para distraerla de su temor, y sentimos que Chema se siente íntimamente identificado con ese cuento.


En cuanto a los puntos débiles de la película, me atrevería a señalar el tema de la iluminación, pues si bien las zonas de oscuridad son fundamentales en este tipo de películas, a veces siento que ya se cae un poco en el exceso, volviendo un poco distinguir ciertos detalles del encuadre. Por otra parte, está un pequeño tema de verosimilitud, ya que resulta un poco difícil creer que las cintas snuff hayan estado escondidas en la videoteca y ninguna autoridad de la universidad se haya enterado (a no ser que hubiesen estado implicados de alguna forma, cosa que no se aborda en ningún momento en la película).


Dejando de lado estos dos puntos, creo que Tesis es una película altamente recomendable y que ningún hincha del cine de suspenso debería dejar pasar. Te mantiene pegado de inicio a fin y con el alma pendiendo de un hilo.

Ficha técnica:

Dirección: Alejandro Amenábar
Producción: José Luis Cuerda, Emiliano Otegui Piedra
Guión: Alejandro Amenábar
Música: Alejandro Amenábar, Mariano Marín
Sonido: Daniel Goldstein, Alfonso Pino, Ricardo Steinberg
Fotografía: Hans Burmann
Montaje: María Elena Sainz de Rozas
Reparto: Ana Torrent, Fele Martínez, Eduardo Noriega, Xabier Elorriaga
País: España
Idioma: Español
Año: 1996
Género: Suspenso
Duración: 125 minutos






*Para ver la película completa online, click aquí.

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lunes, 28 de noviembre de 2016

“Moana”: Conquistadora del mar y ahora también de tu corazón



Por: Nicole Barrera

Impulsos. ¿Alguna vez has tenido uno de tal magnitud que simplemente no lo pudiste resistir?  Algunos llamarían a eso “destino”, pero, ¿qué sucede si alguna circunstancia no te deja perseguir tu destino?

La  trama de la más reciente película de Disney, Moana, plantea algo similar. Moana, cuyo nombre significa “océano” en polinesio, tiene una obsesión por el mar y por conocer qué existe más allá de la arrecife, pero alguien se lo impide: su padre, el jefe de la isla. Tras motivos personales que se revelan en la película, su padre no deja que se acerque al mar.



Cuenta la leyenda de la Isla que habrá un héroe que viajará tras la búsqueda del semidiós Maui y juntos salvarán a la isla pacifica de un gran daño que se aproxima.

La película está basada en hechos reales que tomaron lugar hace 2000 años. En esa época, los pobladores de la zona del Pacífico Sur, eran los mejores exploradores sobre la tierra. Utilizaban a las estrellas y a las corrientes para guiarse, y de esta manera, lograron algunas de los mayores hazañas de exploración y migración en la historia; sin embargo, luego se detuvieron por 1000 años y nadie sabe por qué. Es aquí donde Disney entra y da una explicación ficticia a lo que pudo haber pasado en ese lapso, creando la historia de Moana.



Moana es un filme que trata sobre la tradición, la cultura, familia, el descubrimiento personal, los obstáculos y cómo supéralos. Si alguna vez te has preguntado si estás sobre el camino correcto, vas a identificarte bastante con la película.

Hay muchas razones para amar Moana. Para comenzar, su animación es preciosa. Desde un principio quedé fascinada con la animación del mar. También me gusto la combinación de estilos que se utilizó. Gran parte de la película fue animada en 3D, pero los tatuajes de Maui fueron animados en 2D, dándole un toque nostálgico a las imágenes, haciendo alusión al carácter clásico de Disney.




Otro aspecto sobresaliente es el modo en que se manejó el tema de la muerte. Hay pérdida en la película, pero es manejada de una manera muy hermosa. Me hizo pensar en Tierra de Osos, ya que ahí también hay escenas con espíritus y transformación en animales (ya entenderán a lo que me refiero cuando la vean). El vínculo que tiene Moana con el personaje perdido en específico, fue lo que más me enganchó de toda la película

Por otro lado,me gusta mucho la evolución que está teniendo el papel de la mujer en las películas de Disney. Las princesas ya no dependen de un hombre que las salve -como sucedía con Blanca Nieves, Cenicienta, La Bella Durmiente. Ahora la figura de las princesas está teniendo un poder propio, como es el caso de Merida (Valiente).



En este filme no verás interés romántico alguno en la protagonista; el amor que tiene Moana es únicamente por su tierra, su gente y su familia. La única crítica que le podría hacer a la película es que la sentí un poco larga (1 hora y 57 minutos); en especial si el público son niños.

Fuera de eso, los animo a disfrutar de esta refrescante aventura que nos traen los creadores de Frozen y Zootopia. Por cierto, dicen que la canción Qué hay más allá -tema principal de la película- será el nuevo Le it go. ¡No se la pierdan! ¡Sólo en cines!




Ficha técnica


Dirección: Ron Clements, Don Hall
Producción: Osnat Shurer
Guión: Ron Clements, John Musker, Chris Williams, Don Hall, Pamela Ribon, Aaron Kandell, Jordan Kandell
Música: Mark Mancina, Lin-Manuel Miranda, Opetaia Foa´i
Montaje: Jeff Draheim
Reparto: Auli´i Cravalho, Dwayne Johnson, Rachel House, Temuera Morrison, Jemaine Clement, Nicole Scherzinger, Alan Tudyk
País: Estados Unidos
Año: 2016
Idioma: Inglés
Género: Animación, aventura, comedia
Duración: 113 minutos





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lunes, 21 de noviembre de 2016

Crueles intenciones y juegos sexuales en el siglo XVIII



Por: Alexiel Vidam

Me encantan las películas que destacan por sus personajes complejos, sus buenas actuaciones y su trama envolvente. Por eso me gusta tanto Las amistades peligrosas, película de Stephen Frears que repito con regularidad.

La historia, ambientada en el S. XVIII en Francia, está centrada en dos perversos y carismáticos personajes: La marquesa de Merteuil (Glenn Close) y el vizconde de Valmont (John Malkovich) son dos aristócratas sin escrúpulos que se vanaglorian destrozando la vida de los virtuosos (que tanto les repugnan). Ambos, cada uno por su cuenta, se ha colocado un reto personal: Merteuil desea vengarse de un antiguo amante, corrompiendo a su joven y virginal prometida, Cécile de Volanges (Uma Thurman); por su parte, Valmont, desea enamorar a la recatada y devota Madamme de Tourvel (Michelle Pfeiffer), quien, por cierto, se encuentra felizmente casada.


Para cumplir su objetivo, Merteuil solicita la ayuda de Valmont, quien le exige acostarse con él como recompensa. Merteuil accede al pedido, poniendo como condición -además de su ayuda- una prueba escrita de su amantazgo con Madamme de Tourvel. En medio de la maroma pasional, se ve involucrado también el caballero Danceny (Keanue Reves), quien está enamorado de Cécile de Volanges.

A través de esta telaraña de emoción y erotismo, somos testigos de la crueldad y astucia con que los dos protagonistas van enredando y destrozando a sus víctimas, sólo por la satisfacción de saborear el poder y de sentirse al margen de toda regla. De entre estos dos, se enfatiza además en el maquiavelismo de Merteuil, quien -por su condición de mujer- debe aprender a disfrazarse mejor, una desventaja que ella termina volviendo en ventaja, y que le sirve incluso para manipular al propio Valmont.


No hace falta enfatizar en que, si se trata de actuación, tenemos un cast de lujo. Si bien Malkovich y Close se la lucen al contar con los personajes más complejos y desarrollados, todos y cada uno de los actores están sumamente compenetrados con sus roles… inclusive el comúnmente inexpresivo Kenue Reves, quien aquí cuadra perfecto con el papel de galán cándido y modoso.

Por otra parte, la dirección de arte y vestuario, son altamente destacables, tomando en cuenta, además, que se trata de un filme de época. Me gusta bastante el juego de colores opacos y desteñidos, como transmitiendo una atmósfera antigua y “empolvada”, delatando incluso desde ahí, la hipocresía que envuelve a la sociedad planteada. También es bastante simbólica la forma en que abre y cierra la película, con un “rito de vestido y maquillaje” que pareciera revelar a dos caballeros a punto de enfrentarse, y luego, la caída de telón y punto final.


De las escenas, sin duda la mejor lograda me parece la de “no puedo evitarlo”, en que la brutalidad de Valmont revela un sentimiento mucho más profundo y sublime (no diré más para no spoilear).


Vale decir que esta película, basada en la novela homónima de Pierre Chordelos de Lactos, obtuvo varias nominaciones al Oscar: mejor película, mejor actriz principal (Glenn Close), mejor actriz de reparto (Michelle Pfeiffer), mejor guión adaptado, mejor vestuario y mejor dirección de arte. De ellos, sólo obtuvo tres (mejor guión adaptado, mejor vestuario y mejor dirección artística) causando polémica la derrota de Glenn Close frente a Jodie Foster y la no-nominación de John Malkovich, quien -según el público y la crítica- había sido uno de los mejores (opinión que, por cierto, yo comparto… #MalkovichDignidad). En 1999, partiendo de la misma novela se creó una adaptación adolescente llamada Cruel Intentions (Juegos sexuales en Latinoamérica), protagonizada por Sarah Michelle Gellar, Ryan Phillippe, Reese Witherspoon y Selma Blair.


Ficha técnica

Dirección: Stephen Frears
Producción: Hank Moonjean, Norma Heyman
Guión: Christopher Hampton
Música: George Fenton
Maquillaje: Peter Owen
Fotografía: Philippe Rouselot
Montaje: Mick Audsley
Escenografía: Gérard Viart
Vestuario: Nathalie Doux
Reparto: Glenn Close, John Malkovich, Michelle Pfeiffer, Uma Thurman, Keanu Reeves
País: Estados Unidos