sábado, 16 de diciembre de 2017

“Star Wars: The Last Jedi”, en muchos sentidos, la mejor película de Star Wars


Por: Matías Wong

“Desde pequeño he sido fan de Star Wars”,  decía Rian Johnson en una entrevista reciente. El director, y guionista, de la nueva entrega de Star Wars: The Last Jedi, es el máximo  responsable de la que, para muchos, ya es la película del año.  Y es que el director americano nos da lo que muchos fans de la saga queremos, pero a la vez hace todo lo contrario. 

¿Cómo es eso? Pues muchas veces en el cine de Hollywood, y especialmente en grandes proyectos como este, se suele tener grandes restricciones por parte de una producción que pone el dinero por delante. Éste no es el caso, ya que se le dio toda a libertad creativa a un director, relativamente joven, con ganas y ambición. Desde George Lucas, en los episodios I, III, y IV, no se había tenido a una persona responsable del guión y la dirección de la película, como si de cine de autor se tratase. El mismo Rian Johnson declaró que sentía que hacía “la película independiente más grande de la historia”.



Star Wars: The Last Jedi es una apuesta arriesgada. No es la fórmula que simplemente funciona y que ya vimos en The Force Awakens, ni es la frescura y gran trama que nos dio The Empire Strikes Back, en la trilogía original. Esta película funciona en todos los sentidos.

Comenzando por lo nuevo, audiovisualmente es de lejos la mejor película de toda la saga. Aquí se entremezclan la increíble fotografía de Steve Yedlin (Danny Collins, Brick, Carrie)  y la excelente edición de Bob Ducsay (The Mummy, G.I. Joe). Parece que Johnson encontró, técnicamente, el cómo aportar a una saga que en algún momento se decía que era sólo efectos especiales.  Tampoco está de más decir que hay un juego de planos tan bien utilizado, que nos dan una de las mejores, si no la mejor, batalla de sables de luz, entre Kylo Ren y Rey.



Fuera de lo técnico, Johnson se inclina a recurrir –en varios momentos- a algo ya utilizado en The Force Awakens: la nostalgia. Son muchos los momentos en que nuestros antiguos personajes nos hacen gritar de emoción o llorar en la sala del cine. Son incontables, también, las referencias sobre la saga que existen en este película, pero lo más importante es que se resuelven muchas dudas que existían desde el estreno de la película anterior, hace dos años.  Del mismo modo, se plantean nuevos misterios por resolver que nos harán esperar hasta la novena entrega.


Otro punto fuerte en esta entrega es la profundidad de sus personajes. Muchos criticaron a ese Kylo Ren que parecía un adolescente con problemas de The Force Awakens; dudo mucho que critiquen a este personaje ahora. Adam Driver nos da una de sus mejores actuaciones hasta ahora, y fortalece la increíble construcción que hizo Johnson con Kylo Ren. Oscar Isaac es otro de los que hacen de esta película lo que es. El personaje de Poe Dameron funciona de manera casi perfecta, y se potencia mucho en su conflicto con el de Carrie Fisher, nuestra princesa Leia. 

Ya no estamos hablando de un piloto habilidoso, o de un “nuevo Han Solo”; Poe Dameron es un personaje aparte, y tiene su propia historia y características. Sin duda, el premio gordo se lo lleva Mark Hamill, quien nos trae una de las mejores actuaciones dentro del universo de la Guerra de las Galaxias. Él mismo declaró que, al principio, no entendía muy bien qué es lo que el director quería para Luke Skywalker, y seguramente muchos de ustedes se lo hayan preguntado en la sala también; finalmente, conforme va avanzando el filme, se entiende perfectamente por dónde va todo, y nos lleva a una de las grandes sorpresas de esta película, o de la saga completa.



Rian Johnson ha encontrado la transición perfecta entre lo antiguo y lo nuevo; ha logrado que esta película funcione por sí sola, y que tanto adultos que vayan a recordar su infancia, como niños que recién vayan a enamorarse de esta saga, puedan disfrutar de una maravillosa experiencia. Posiblemente estemos ante la mejor película del universo Star Wars, posiblemente no. De lo que no hay ninguna duda es que te emocionará tanto que será imposible no disfrutarla.


Ficha técnica


Dirección: Rian Johnson
Asistente de dirección: Leopold Hughes
Producción: Kathleen Kennedy, Ram Bergman
Guión: Rian Johnson
Música: John Williams
Maquillaje: Peter King, Flora Moody
Fotografía: Steve Yedlin
Montaje: Bob Ducsay
Reparto: Mark Hamill, Carrie Fisher (†), Adam Driver, Daisy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac, Andy Serkis, Domhnall Gleeson, Lupita Nyong'o, Benicio Del Toro
País: Estados Unidos
Año: 2017
Género: Space Opera, aventura, ciencia ficción
Duración: 152 minutos






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miércoles, 6 de diciembre de 2017

“Coco”: Mi nueva película favorita de Pixar



Por: Nicole Barrera

Si bien me apasionan las películas de Disney-Pixar, ha pasado muchísimo tiempo desde que una me haya dejado completamente satisfecha. Coco rompió récord en mi corazón y me devolvió esa magia que solían tener las películas más antiguas de Pixar.

En esta oportunidad, la historia nos introduce en la cultura mexicana; nos ilustra en gran detalle sobre cómo las familias honran y celebran el recuerdo de sus seres queridos en el día de los muertos. 


Ésta gira en torno a Miguel Rivera, un niño con grandes sueños de convertirse en músico y seguir los pasos de su ídolo, Ernesto De la Cruz. Desafortunadamente para Miguel, no cuenta con el apoyo de su familia. Los Rivera vienen de una línea muy larga de zapateros y no toleran la música bajo ninguna circunstancia. Esto se debe a que el tátara tátara abuelo de Miguel abandonó a su esposa e hija para perseguir su carrera musical.

Contra todo pronóstico, Miguel decide ir tras su sueño, y así es como -sin querer- llega a la Tierra De los Muertos. Pronto descubre que la única manera de regresar a la Tierra De Los Vivos, es a través de la bendición de algún familiar, pero esta tarea no resulta ser fácil. Deberá obtener la bendición antes de que llegue el amanecer y finalice el día de los muertos, o quedará atrapado por siempre. 


Una polémica que se ha desarrollado en torno a Coco, es que tiene ciertos puntos similares con El libro de la vida, del estudio de animación Reel FX; por esto, hay quienes dicen que Coco es una copia. No comparto esta opinión; la única similitud que encuentro entre ambos argumentos, es que suceden durante el Día de los Muertos, razón por la cual muestran tradiciones comunes. Decir que Coco es una copia, es como decir que todas las películas de Navidad también lo son. El libro de la vida se enfoca más en temas de amor, mientras que Coco se centra en la familia.

El Libro de la Vida
Coco
Coco es un filme con hilos y giros de historia algo predecibles; sin embargo, no es algo que llegue a molestar. De hecho, debo confesar que jamás una película de Pixar-Disney había logrado hacerme llorar… hasta que llegó Coco. Ya sé que muchos lloraron con Toy Story o con Up, pero, a nivel emocional, enganché muchísimo más con esta historia.

Su música juega un papel fundamental en esto. Coco no es un musical, pero sí cuenta con piezas musicales que son introducidas en partes claves, haciendo que la narrativa fluya sin atascos. El tema que más me gusta, es Recuérdame, interpretado por Carlos Rivera; una balada hermosa que no he podido dejar de escuchar. También conforman el soundtrack varias canciones divertidas como Un poco loco y otras icónicas como La Llorona.



Realmente, hay muchos factores que resaltar del filme: muy aparte de la animación y el banquete visual que Pixar proporciona para nosotros, me gustó mucho que los actores de voz –gran parte de ellos- pudieran hacer las voces de sus personajes tanto en la versión en español  (latino) como en inglés de la película.

Otro detalle importante, es la investigación que se ha hecho para plasmar las tradiciones mexicanas de modo correcto en los detalles del filme. Por ejemplo, los pétalos anaranjados que se observan, son de la flor de cempasúchil; ésta flor es la que se suele utilizar para celebrar el día de los muertos.


Antiguamente se creía que estas flores guardaban el calor del sol e iluminaban el camino de regreso a los difuntos. Los aztecas creían que, el olor de estas flores, incluso podía despertar las almas de los muertos para llevarlos de vuelta al festival. Por otra parte, los animales espirituales que aparecen en la película, son los que, en la mitología mexicana, guían a las almas directamente hacia la Tierra De Los Muertos.

Coco cuenta con una serie de personajes muy divertidos, como Dante, la mascota callejera de Miguel, quien siempre nos hace reír con su torpeza y su lengua enorme. Entre mis favoritos están Hector y mamá Coco. Hector, a primera vista, es un personaje intrigante y sospechoso, de modo que nos mantiene atentos hasta descubrir su verdadera intención. Mama Coco, por su parte, es la querida bisabuela de Miguel, a quien comparte sus aventuras diarias.


Para los fanáticos de los easter-eggs, atentos a las referencias sobre Toy Story, Monster’s Inc., y al famoso “A113”, que aparece en todas las películas de Pixar (para quienes no lo sabían, A113 fue el salón de clase en el cual muchos de los animadores de Pixar estudiaron) en el California Institution of Arts.

Importantes íconos  de la cultura Mexicana también hacen aparición en el filme; se puede ver a Frida Kahlo (artista plástica), María Félix (Actriz y cantante), El Santo (luchador y actor), Cantinflas (actor y comediantes), Pedro Infante (cantante y actor) y Jorge Negrete (cantante y actor). Hay que estar muy atentos para lograr captar a todos estos personajes, ya que algunos aparecen por sólo unos segundos.


Irónicamente, a pesar de tratar sobre el Día de los Muertos, Coco resulto ser uno de los filmes de Pixar con más vida. Nos recuerda que la única manera de desaparecer realmente, es quedar en el olvido; Pixar nos deja con un mensaje muy potente. Lamentablemente, Coco será una de la últimas películas de idea original que veremos; durante algún tiempo, por lo menos. Los próximos filmes que sacarán son secuelas: Los increíbles 2 y Toy Story 4. ¡Estoy un poco loca por Coco! ¡no se la pierdan!

              
Ficha Técnica

Dirección: Lee Unkrich
Producción: Darla K. Anderson
Guión: Lee Unkrich, Adrian Molina, Jason Katz, Matthew Aldrich
Música: Michael Giacchino
Montaje: Steve Bloom, Danielle Feinberg
Reparto: Anthony Gonzalez, Gael García Bernal, Benjamin Bratt, Alanna Ubach, Reneé Victor, Ana Ofelia Murguía, Edward James Olmos
País: Estados Unidos
Año: 2017
Idioma: Inglés
Género: Animación
Duración: 109min





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domingo, 3 de diciembre de 2017

“La Liga de la Justicia”: El mundo necesita más héroes



"El mundo necesita a Superman... el equipo necesita a Clark.
Él es más humano que yo.
Él vivió en este mundo, se enamoró, tenía un trabajo.
A pesar de todo ese poder."

Por: Sergio Cueto

Justice League o La Liga de la Justicia, llegó a nuestros cines de la mano de Warner Bros. Pictures. Tras más de un año de espera, Batman (Ben Affleck) y Wonder Woman (Gal Gadot) regresan juntos a una nueva historia del Universo Cinematográfico DC para continuar la construcción de los cimientos que nos cuentan cómo se formó el grupo más poderoso de DC Comics: La Liga de la Justicia. ¿Podrán salvar todos juntos a la humanidad de un nuevo y temible enemigo?



La película está ubicada cronológicamente un año después de los hechos narrados en Batman v Superman: Dawn of Justice y Suicide Squad. Batman sigue con su plan de reunir a un grupo de metahumanos (personas con habilidades especiales) con los que hacer frente a una invasión alienígena, predicha por Lex Luthor, aún en prisión.

La Humanidad se ha hundido en la desesperación y parece haber perdido la fe. Es aquí cuando, en ausencia de Superman (Henry Cavill), el Caballero Oscuro y la Mujer Maravilla deben reclutar al misterioso corredor escarlata Barry Allen/The Flash (Ezra Miller), al cibernético mariscal de campo Victor Stone/Cyborg (Ray Fisher) y al elusivo atlante Arthur Curry/Aquaman (Jason Momoa).

Ellos deberán dejar sus diferencias de lado para detener la inminente llegada del supervillano Steppenwolf (Ciaran Hinds) general del planeta Apokolips cuyo fin es reunir las tres Cajas Madre, cuya fusión tiene la capacidad de desatar el apocalipsis.


"Superman fue un faro para el mundo. Él no sólo salvó a la gente, sino que también les hizo ver lo mejor de sí mismos."

Quizá Justice League no sea la película que el Universo Cinematográfico de DC merezca, pero sí la que necesitaba. Y es que, al igual que su predecesora, la crítica no la ha tratado muy bien. Casi todos coinciden en que se trata de un radical cambio de registro, alejado de su discurso sombrío que hasta el momento DC había tratado de poner como bandera (realista y oscuro).


Ahora, el trabajo de Zack Snyder y Joss Whedon pretende diferenciarse del tono impreso en las películas realizadas hasta el momento, distanciándose de Man of Steel o Batman V Superman y acercándose más a la exitosa Wonder Woman; al mismo tiempo añade elementos propios de clásicos como los clásicos films de Batman (1989) y Superman (1978).

Para este fin, se toman numerosos elementos de los cómics. La principal referencia argumental es la historia del Origen de la Liga de la Justicia de Geoff Johns y Jim Lee (The New 52) adaptada también a la película animada Justice League War, además de una marcada influencia de los videojuegos como Injustice: Gods Among Us y Batman: Arkham.


¿Lo mejor? La Wonder Woman de Gal Gadot se roba completamente el show: es la verdadera líder del grupo -con las disculpas del kriptoniano y el guardián de Gotham- y sigue siendo un placer verla pelear -atención a la escena de los rehenes.

Por otra parte, con esta película, DC finalmente parece haber encontrado la cuota de humor necesaria y la forma de explotarla -sin caer en los excesos que se le reprochan a Marvel- en contraste con la seriedad y crudeza del mundo del Caballero Oscuro, que parecía ser la tónica dominante en sus películas. Aunque esta “oscuridad” no se abandona del todo, la nueva tónica sirve como punto de arranque para héroes un tanto más optimistas, como Flash o el mismo Superman, que abandona su pose divina para bajar al llano, sonreír y hacer bromas.


Sobre los puntos débiles, colocamos en primer lugar sus notorios efectos especiales, como el abuso de CGI (sobre todo en el tan comentado bigote de Superman), así como la intrascendencia de la trama y varios huecos que dejan espacios inverosímiles dentro de la misma.

Con respecto al reparto, el problema más evidente de la cinta es el Batman de Ben Affleck. El actor parece interpretar el papel con desganado y no tiene química con ninguno de sus compañeros de reparto; es algo que se le ha criticado duramente en redes sociales.


La Liga de la Justicia no es un proyecto que deba tomarse con excesiva seriedad, es más bien una película para pasar el rato; una correcta pero no demasiado brillante adaptación de un cómic de superhéroes, con un supervillano que tiene el típico plan de conquistar el mundo.

Si pudiésemos resumirla en tres palabras, serían: épica, colorida y entretenida. Este puede ser el punto de inicio para el desarrollo de DC Comics en el cine, regalándonos easter-eggs y referencias a otras películas, pero en un tono mucho más optimista y luminoso, que favorece el visionado para los más jóvenes.


Sin entrar en detalles ni spoilers, les comentamos que deben quedarse a ver dos escenas post-créditos: una responde a una pregunta clásica de los cómics, mientras que la otra, muestra el origen de uno de los grupos más temibles del Universo DC. ¡Atentos!.


Ficha técnica

Dirección: Zack Snyder
Producción: Charles Roven, Deborah Snyder, Jon Berg, Geoff Johns
Guión: Chris Terrio, Joss Whedon
Idea original: Gardner Fox (del cómic La Liga de la Justicia de América, de DC Comics)
Música: Danny Elfman
Fotografía: Fabian Wagner
Montaje: David Brenner, Richard Pearson, Martin Walsh
Protagonistas: Ben Affleck, Henry Cavill, Gal Gadot, Ezra Miller, Jason Momoa, Ray Fisher, Amy Adams, Jeremy Irons, Diane Lane, Connie Nielsen, J.K. Simmons, Ciarán Hinds
País: Estados Unidos
Año: 2017
Género: Ciencia ficción, Acción, Superhéroes

viernes, 17 de noviembre de 2017

Todos tenemos una Summer ("500 días con ella")



Por: Alexiel Vidam

Todos tenemos una Summer… o la hemos tenido alguna vez (y si no es así, la tendrás).

Summer es esa mujer que deslumbra a todos. La que despierta miradas, con la que el mundo sueña, la que llena lugares con sólo aparecer… o así la percibimos. No sabemos por qué, pues Summer es una simple asistente… sólo que con excelente gusto musical, y unos ojos resplandecientes ojos azules.

Hay que admitir que una chica a la que le gusten las mismas porquerías que a ti, no es algo que se encuentre todos los días (y menos si se sabe las canciones de The Smiths). El problema, es que ella nunca te tomará en serio. Eso la convierte en tu amor-odio.


¿Pero, es que ella carece de sentimientos… o somos demasiado idiotas?

Summer no cree en el amor. Yo sí; y tengo el gran defecto de creerme capaz de poder hacerle ver que el amor es real. Por este motivo, le seguiré la corriente con tal de que se quede a mi lado.

Total, ¿si hacemos todo como novios, cuál es la diferencia? La diferencia está en la propia inseguridad que eso te provoca. En el hecho de no sentirte reconocido, en no saber cuál es tu rol en todo esto, en no tener idea de si acaso mañana ella despertará sin ganas de verte.

Estás en el limbo. En un cálido limbo… Darías lo que fuera por no despertarte.



Y así, cuando menos lo esperas, es ella quien te despierta, y te dice “¡aún eres mi mejor amigo!”.

 To die by your side is such a heavenly way to diey la canción de The Smiths se ha terminado.

Tus gustos musicales ya no le contentan y tus bromas estúpidas ya no le provocan gracia.

Se te acabó el verano.



Es hora de despertar, reacostumbrate a la soledad, a la compañía de tu propia voz en tu cabeza.

Les echas la culpa a sus padres.

La separación de ellos le marcó la vida; por eso Summer no cree en el amor. Y la quieres de vuelta.

Desaparece.


Buscarla en otro cuerpo es inútil.

Y de pronto se ha casado.


Baila contigo y te toma de la mano por última vez, pero sólo porque quiere hacerlo.

Porque así es ella, porque siempre hace lo que se le antoja.

Summer es esa encantadora mezcla de impulsos egoístas.



Ella te dice que al lado de él ha encontrado esa seguridad que nunca encontró contigo.

Lo has hecho mal. Te rompes.

martes, 14 de noviembre de 2017

¿Tablas o cine?: Marilyn Monroe con faldas y a lo loco… y su versión teatral



Por: Alexiel Vidam

Hace unos meses estuve en Buenos Aires, donde tuve la oportunidad de ver una obra teatral que, además de dejarme boquiabierta con su impresionante y muy cuidado trabajo de producción, no paró de hacerme reír por un solo segundo. Esta obra, era Sugar, musical de Broadway inspirado en la película Some like it hot (remake –a su vez- de la película francesa Fanfare d’amour), que en castellano es conocida como Una Eva y dos Adanes o Con faldas y a lo loco, protagonizada por Marilyn Monroe, Tony Curtis y Jack Lemmon.

Luego de haber gozado tanto de la obra, se me antojó ver la película para hacer la respectiva comparación.


Imágenes de la obra Sugar en el teatro Lola Membrives (Buenos Aires)

La historia es la misma. Va acerca de dos músicos desempleados y en quiebra –un contrabajo y un saxofonista- que, para ponerle la cereza al pastel de su desgracia, se convierten en testigos involuntarios de un asesinato entre mafiosos. A partir de entonces, su vida corre peligro y no les queda otra que disfrazarase de mujeres para ingresar en una orquesta de señoritas que viaja de Chicago a Florida. A partir de ahí, somos testigos de los entretelones que se formulan ante las hormonas alborotadas de los caballeros frente a tanta fémina en traje corto (o en ropa interior). La estrella de la orquesta –para esto- es Sugar (Marilyn Monroe), una muchacha con problemas de alcohol, que sueña con casarse con un millonario y cambiar de vida. Sin siquiera planearlo, Sugar seduce a uno y enamora al otro, haciendo que la situación se vuelva cada vez más enredada.


Como pueden observar, en sí el argumento es bastante simple y hasta se encuentra algo desfasado para el mundo de hoy. Sugar no es precisamente la heroína feminista que identifica a la generación actual, sino una joven insegura, enamoradiza, voluble, y que se define como “poco inteligente” por sus elecciones en el amor; por si fuera poco, su máxima aspiración es cazar un ricachón que la saque de la vida de cenicienta viciosa. Sin embargo, si lo entendemos dentro de su contexto temporal y sociocultural, uno puede llegar a “disculpar” ciertas deficiencias del personaje y dejarse llevar por una trama sumamente entretenida (que finalmente –ya por concluir- le acaba otorgando una importante virtud a la propia Sugar: -paradójicamente- la del amor desinteresado).


De los personajes, el que más atrajo mi atención fue el de Jerry/Daphne (Jack Lemmon), por su picardía, sarcasmo y por las propias situaciones que le plantea el guión; la forma en que el personaje entra en conflicto con su propia masculinidad es sumamente jocosa, y también las resoluciones que saca para salvar el propio pellejo. En contraste, el papel que interpreta Tony Curtis (Joe/Josephine) es bastante menos logrado, pero se enriquece bastante de las interacciones con su compinche. Otro personaje que destaca, a mi parecer, es el del Osgood Fielding III (Joe E. Brown), un millonario viejo-verde que queda prendado de las “faldas equivocadas”; su presencia –de hecho- crea varias de las situaciones más graciosas del filme.


Ahora, haciendo honor a la verdad, debo admitir que la obra teatral me gustó mucho más. Tengo la impresión de que esta historia, por el ambiente en que se desarrolla y el perfil de sus personajes, estaba hecha para ser realizada como musical, y en un ambiente lleno de color y ornamentos (cosa que no se da en el filme, que no es musical y es en blanco y negro). Pienso también que el guión de Peter Stone (diálogos) y Bob Merrill (canciones) supera bastante en gracia el planteado por Billy Wilder (director y guionista de la película). Vale decir que esta combinación entre nueva narrativa y género, permiten también a los actores brillar mucho más; en especial a Nicolás Cabré y Federico D’Elía –Jerry/Violeta y Joe/Josephine en la versión argentina-, quienes deben ponerse a bailar en tacones. Cabe agregar que la actuación de Gustavo Monje (Osgood), me pareció muchísimo más divertida que la de Joe E. Brown. No obstante, Marilyn Monroe sigue siendo Marilyn Monroe, la mujer capaz de enamorar a la cámara con una sola mirada; ella, a mi parecer, sí permanece insuperable.


Sea como sea, esta película es recomendable para quienes disfruten del cine clásico y de una buena comedia ligera. Les comento, también, que la obra teatral sigue vigente en el teatro Lola Membrives, de la Calle Corrientes, para quienes tengan la suerte de estar por Buenos Aires durante este mes de noviembre.




Ficha técnica

Dirección: Billy Wilder
Producción: Billy Wilder
Idea original: Richard Pottier (de su película Fanfare d'amour)
Guión: Billy Wilder, I.A.L. Diamond, Robert Thoeren, Michael Logan (libreto original)
Música: Adolph Deutsch
Fotografía: Charles Lang
Montaje: Arthur P. Schmidt
Reparto: Marilyn Monroe, Tony Curtis, Jack Lemmon, Pat O'Brien, Joe E. Brown
País: Estados Unidos            
Idioma: Inglés
Año: 1959
Género: Comedia
Duración: 121 minutos





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